El mundo no será igual, ¿y tú?

Más allá de los retos que estamos viviendo actualmente, en estas últimas semanas también han ocurrido cosas bonitas. Hemos conectado con nuestros vecinos, aunque sea desde un balcón de distancia. Hemos conectado con las personas con las que convivimos, compartiendo nuevos hobbies, comidas deliciosas hechas con calma y entrenamientos improvisados desde el salón de casa. Hasta quizás habremos conectado con nosotros mismos y con nuestro propósito. 

Ahora empezamos un momento de transición, donde asoman muchas preguntas. ¿Cómo será el mundo que viene? ¿Cómo queremos que sea esta nueva realidad? y ¿Cómo podemos contribuir a que sea mejor de la que teníamos? Por eso, te invito a reflexionar en qué puedes hacer tú hoy para contribuir a ello:

Sé Crítico/A Y Date Cuenta Del Poder De Tus Decisiones

En este mundo hiperconectado, la habilidad de cuestionarnos la información que nos llega es vital. Sé crítico/a sobre las noticias que consumes, sobre los productos que te venden, sobre la manera tan acelerada de vivir que aceptas. También sé crítico/a sobre tus propias creencias, sobre los prejuicios que tienes ante personas diferentes a ti, sobre lo que te enseñaron que era verdad, sobre lo que dicen que significa el éxito. Es hora de desaprender y luego reaprender sobre nuestras creencias, conectándolas con nuestros valores.

Y aquí es donde entra en juego el gran poder de las pequeñas decisiones. Una simple decisión parece pequeña, pero si juntas un millón de pequeñas decisiones, es una decisión bastante contundente, ¿no? Elegir productos sostenibles y de proximidad, cambiar nuestra electricidad a un proveedor de energía verde, involucrarnos en una actividad de nuestro barrio, reivindicarnos por una causa que nos mueve… Te invito a que hoy decidas con conciencia, desde tus valores: ¿qué vas a hacer? ¿a qué vas a dedicar tu energía, tiempo y dinero? Cada una de nuestras decisiones importa.

Sueña A Largo Plazo, Y Haz Cada Día Un Paso Hacia Tu Meta

Este momento de pausa es también una buena oportunidad para mirar hacia dentro y reconectar con nuestro propósito. Los sueños no se consiguen de un día para otro, así que visualízalos a largo plazo, pero empieza a tomar pequeñas decisiones ahora, hacia ello, cada día. Por ejemplo, si tu sueño es abrir un restaurante, levántate 15 minutos antes cada día y busca una receta que nunca hayas probado. Al final del año, ¡habrás aprendido a cocinar 365 platos nuevos! Porque quizás tu sueño está a 5.000 pasos de distancia, pero si cada día das uno, al final del año estarás 365 pasos más cerca. Solo tienes que avanzar con convicción, aunque sea despacio, y con el tiempo sembrarás los frutos que hoy plantes.

Sé Generoso/A

Si queremos un mundo más resiliente y capaz de superar las crisis que nos vengan, necesitamos comunidades más fuertes, diversas y humanas. Hoy más que nunca necesitamos apoyarnos los unos a los otros, fortaleciendo nuestras comunidades y poniendo la empatía, el respeto y la generosidad como banderas. 

Te animo a ser generoso/a con las personas que te rodean y a dar de forma incondicional. Apoya a tus seres queridos, brindándoles tu tiempo y atención en estos momentos de montaña rusa emocional. Ofrece tu talento a causas que lo valgan. Comparte tu sonrisa con las personas que viven en tu edificio o en tu barrio. Entrégate con toda tu energía en cada cosa que hagas. Porque al final, una cosa que nos ha demostrado esta crisis es que la vida tal y como la conocemos es frágil y lo que de verdad vale la pena son las personas con las que la compartimos.


Es indudable que el mundo va a cambiar (ya ha cambiado), pero está en nuestras manos hacer que sea un lugar mejor, más sostenible, inclusivo y justo en el futuro. Yo voy a aprovechar estos días para cuestionarme la realidad antigua que ya no nos sirve, para decidir con mis pequeñas acciones quién voy a ser en esta nueva realidad y para estar al lado de las personas que me rodean. Y tú, ¿qué vas a hacer hoy para contribuir a que el mundo que viene sea mejor?

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